Este documento informa sobre el comportamiento energético de la vivienda en unas condiciones de uso determinadas. La etiqueta utiliza una escala que va de la A, más eficiente, a la G, menos eficiente. Sirve para comparar inmuebles, aunque no permite saber exactamente cuánto pagará cada persona por la luz o la calefacción.

¿Cuándo es obligatorio?

Con carácter general, las viviendas que se venden o alquilan a un nuevo inquilino deben disponer de un certificado vigente, salvo las excepciones previstas en la normativa. En Cataluña, además, debe estar inscrito en el registro correspondiente. Conviene tramitarlo antes de anunciar la vivienda.

La calificación energética también debe aparecer en la publicidad cuando resulte exigible. En la venta de una vivienda existente, la copia del certificado registrado y su etiqueta deben anexarse al contrato.

Qué conviene comprobar

Revisa que el certificado corresponde a tu vivienda, que está registrado y que sigue vigente. Si has hecho reformas importantes, consulta con un técnico si conviene actualizarlo.

Preparar estos documentos desde el principio ayuda a presentar la propiedad con información clara y a evitar gestiones de última hora.

Fuentes para ampliar información

TU SIGUIENTE PASO

¿Estás pensando en vender?

Cuéntanos tu punto de partida. Te ayudamos a valorar cómo avanzar en Barcelona y el Garraf.

Conoce cómo podemos ayudarte ↗